No culpes al Niño

Nota de Redacción:

Por ser de sumo interés para las instituciones de las FFAA y PNP, hemos creído importante y conveniente, reproducir, la columna de opinión del Dr. Juan Mendoza, publicado por el Diario Perú 21, el sábado 18 de marzo de 2017. Juan Mendoza hace notar los efectos del fenómeno del “niño costero”, hace una comparación con los fenómenos de “el niño” de otras épocas y se pregunta ¿Por qué las obras construidas por el Virrey Mendoza como es el Puente de Piedra, la Atarjea durante el gobierno de Odría, hasta hoy han resistido los embates de la naturaleza?

Critica el gasto superfluo que se va a realizar el gobierno de PPK en los Juegos Panamericanos y también el maltrato del que son objeto los integrantes y pensionistas de las FFAA y PNP, quienes siempre está presentes en las horas amargas y tristes que vive nuestro país y afecta a nuestra nación, descuidando a su propia familia.

 “¿Cómo vamos a quemar 2 mil millones de soles en gastos fungibles en los Panamericanos si necesitamos plata para reconstruir colegios, hospitales y carreteras?”.

Por: Juan Mendoza (Diario Perú 21 sábado 18 de marzo de 2017)

El impacto económico del Niño puede ser devastador. En los niños de 1925, 1983 y 1998, el crecimiento del PBI se redujo en 7.1%, 10.2%, y 6.9% con respecto al año anterior. Las exportaciones cayeron 11%, 9% y 15%.

Es paradójico que la infraestructura más resistente a los desastres parezca ser la más vieja. La Planta de Huachipa, construida por la corrupta Camargo Correa, se caía a pedazos el 2015 apenas 4 años después de ser inaugurada. Pero La Atarjea, construida por Odría en 1956, sigue potabilizando el grueso del agua de Lima. El jueves se cayó el puente Talavera, inaugurado el 2010 por Castañeda. Pero el Puente de Piedra, construido en 1610 por el Virrey Mendoza, resiste sin ningún problema la furia del Rímac.

¿Cómo así nos hemos vuelto peores ingenieros que nuestros antepasados de décadas o siglos atrás?

El esforzado y valiente accionar de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional ha evitado mayores pérdidas humanas y materiales. ¿Por qué entonces las Fuerzas Armadas y la Policía han sufrido un maltrato sistemático desde el año 2000? Los presupuestos militares y policiales, como fracción del PBI, han caído a mínimos históricos desde el gobierno de Toledo. Las pensiones y remuneraciones de policías y militares, que arriesgan sus vidas por nosotros, no son ni la mitad de las de sus pares ecuatorianos o chilenos. Gran parte del equipamiento militar y policial tiene décadas de antigüedad.

Era mala idea organizar los Panamericanos antes del desastre. Luego del desastre, seguir con los Panamericanos sería una broma de mal gusto, un ejercicio eximio de fatuidad, una muestra de un Estado fallido que vive de espaldas a las necesidades reales de la población.

¿Cómo vamos a quemar 2 mil millones de soles en gastos fungibles en los Panamericanos si necesitamos plata para reconstruir colegios, hospitales y carreteras? ¿Sabe el gobierno que la anemia infantil en el 2016 fue 44%, igual que en el 2015? Con la plata de los Panamericanos se puede dar agua y desagüe a Tumbes, Piura y Lambayeque y duplicar el presupuesto público para el deporte.

El Perú tiene el más alto déficit fiscal del siglo XXI. Nos falta plata y, además, está mal administrada. ¿Por qué hemos maltratado a policías y militares, los únicos que, sin hacer alharaca, nos defienden en los desastres? ¿Por qué el presupuesto de reducción de vulnerabilidad y atención de emergencias de 2017 bajó 44% y 65% respecto a 2016 y 2015? ¿Por qué el 2017 se ha asignado menos plata a Defensa Civil?

No culpemos al Niño del dispendio y mala asignación de los recursos públicos.

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