SALUDO A LA BANDERA

Por: Gral. Div Luis Alcántara Vallejo

A propósito de la Celebración del Centésimo Nonagésimo Sexto Aniversario de nuestra Independencia Nacional y por haber escuchado nuevamente a políticos, parlamentarios y otras autoridades, referirse a la frase “Es un saludo a la Bandera” como algo insignificante, intrascendente, que no se puede realizar o que no vale la pena referirse a ciertos temas, me propuse escribir estas breves líneas.

Empezaré por decir que los Símbolos Patrios identifican al Perú y lo distinguen del resto de países del mundo; por lo tanto, a ellos se les debe respeto y veneración. El artículo 49° de nuestra actual Constitución indica que son símbolos de la patria: la bandera, el escudo y el himno nacional.

Por decreto del 21 de octubre de 1820, el libertador José de San Martín resolvió en Pisco la creación de la Bandera Nacional, la que sufrió modificaciones el 15 de Marzo de 1822  y posteriormente el 25 de Febrero de 1825 donde se creó la bandera que actualmente se usa en el Perú. Su uso está fijado por Ley 8916 de 06 de Julio de 1939.

Si bien tenía cierto conocimiento del origen del mal uso de la frase “Un saludo a la Bandera”, creí necesario conocer más y entonces consideré investigar al respecto.

En el portal “CON NUESTRO PERÚ – Tu revista digital, te cuenta la verdad”, (www.connuestroperu.com/)  encontré el artículo que lo transcribo a continuación. 

Sobre la expresión “es un saludo a la bandera”

“En nuestro lenguaje coloquial se ha generalizado el uso de la expresión ‘es un saludo a la bandera’ como sinónimo de un gesto desprovisto de todo valor y solemnidad, aludiendo a una acción irrealizable y demagógica y sin importancia al referirse a la no materialización de algún compromiso u ofrecimiento.

El ‘saludar a la Bandera’ debe ser para los peruanos un motivo de orgullo, pues la bandera constituye uno de nuestros símbolos nacionales más importantes. Hay que recordar que muchos peruanos han ofrendado su vida por defenderla. Por el contrario, este término mal usado en nuestro lenguaje coloquial trasunta la idea de que “saludar a la bandera” es un gesto desprovisto de todo valor y solemnidad, aludiendo a una acción irrealizable y demagógica y sin importancia.

La expresión ‘un saludo a la Bandera’ se originó en Tacna, cuando este territorio se encontraba capturado por Chile luego del infausto resultado de la Guerra del Pacífico. Como parte del proceso de ‘chilenización’ de dichos territorios, con miras a retenerlos luego del plebiscito que se acordó realizar en el Tratado de Ancón, los peruanos radicados en Tacna fueron objeto de todo tipo de persecuciones, vejámenes y hostigamientos. Entre éstos se encontraba la prohibición del uso de la bandera peruana y más bien la obligación de tener que saludar a la bandera chilena, so pena de recibir represalias en caso de no hacerlo. Entonces los peruanos patriotas, saludaban a la bandera chilena por imposición más no por convicción y lo hacían con desprecio y sin real compromiso. Lastimosamente, la expresión pasó al lenguaje coloquial con un sentido distinto del que le dio origen, fomentándose una utilización inadecuada que debemos procurar desterrar.

El empleo de esta frase en el contexto de una conversación o escrito no es la más feliz ni correcta, entendiéndose que por la costumbre no es la intención de su uso; sin embargo, debemos desterrar la utilización de esta desafortunada expresión para evitar situaciones en las que se pueda desvirtuar el verdadero sentido de “saludar a la Bandera Nacional”.

Considero que todos los integrantes de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, por ser los que más devoción sentimos por nuestros símbolos patrios, así como las Instituciones a las que pertenecemos, debemos emprender una campaña para hacer conocer la verdad sobre el origen de esta frase y porque razón se generó su uso; de esta manera, estaremos creando un círculo virtuoso que permita desterrar definitivamente su mal uso. Esta campaña tendría los mismos resultados de la que se iniciara hace algunos años y que fue emprendida fundamentalmente por instituciones patrióticas como la Benemérita Sociedad Fundadores de la Independencia, Vencedores el 2 de Mayo de 1866 y Defensores Calificados de la Patria, el Centro de Estudios Histórico Militares, la Orden de la Legión Mariscal Cáceres y otras, que en sus ceremonias se entonaba la sexta  estrofa del Himno Nacional o cuando se asistía a Ceremonias Oficiales donde se cantaba la segunda estrofa, se permanecía en silencio, como rechazo por considerar que esta última estrofa era apócrifa y no reflejaba nuestra verdadera historia. Esta campaña a la que se unieron muchas personas, dio como resultado que el Gobierno dispusiera que el Himno Nacional sea cantado con la sexta estrofa.

Comprometámonos a iniciar esta campaña lo antes posible”.

0 Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*