El Inicio de una Noble Causa (1931)
Hasta mediados de 1931, el retiro para los oficiales del Ejército significaba un aislamiento casi total. Tras años de servicio a la Patria compartiendo penurias y glorias, el retorno al hogar conllevaba el corolario inevitable de la desvinculación de sus compañeros de armas. En la soledad del retiro, el oficial —presa de la nostalgia y sin un lugar de reunión más allá de las plazas o calles— se sentía abandonado a su suerte.
Ante este panorama que afectaba la dignidad del militar, surgió en un grupo de “espíritus selectos” la idea de crear un hogar para el retirado. Así, durante el primer semestre de 1931, se realizaron reuniones privadas que cristalizaron el 27 de junio en el local de las Sociedades de Tiro (calle La Moneda 790, Lima). Allí, bajo la iniciativa del Teniente Coronel César Telémaco Legrand Vargas, se acordó unánimemente fundar una Sociedad de Auxilios Mutuos.
Consolidación y Reconocimiento Oficial

Tras sucesivas reuniones el 30 de junio y el 9 de julio, se eligió una Junta Directiva Provisional para redactar los estatutos. Nació así la Sociedad de Auxilios Mutuos de los Institutos Armados del Perú, hoy conocida como Asociación de Oficiales en Retiro de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional del Perú (ADOFAIP).
A pesar de la depresión económica mundial y la crisis social que atravesaba el Perú en aquella época, la institución logró establecerse. El Coronel Ricardo Sevilla Peralta fue designado como su primer presidente. El reconocimiento oficial llegó el 19 de octubre de 1931, mediante un Decreto Supremo que aprobó sus estatutos de 76 artículos, entrando en vigencia el 1 de noviembre de ese año.
Evolución Institucional y Apertura
Con el tiempo, la
Sociedad adaptó su normativa para servir mejor a sus miembros:
- 1933: Se autorizó la creación de la sección económica mediante acciones nominales.
- 1940: Una reforma estatutaria permitió el ingreso de oficiales en servicio activo.
- 1952: Se incluyó como miembros a los generales de los Institutos Armados y la Guardia Civil, y se creó la “Sección de Asistencia Familiar”
para incorporar a las esposas de los asociados.
La Sede Propia: Un Logro de Autogestión
Durante años, la Sociedad funcionó en locales prestados. Gracias a las gestiones del Mayor Segundo R. Briceño y el apoyo del diputado Ernesto Merino Rivera, el gobierno del General Óscar R. Benavides promulgó la Ley Nº 7960 (28 de diciembre de 1934), otorgando en propiedad la casa de la calle La Moneda 790.
Años más tarde, se decidió construir un edificio que reflejara la prestancia de la institución. Tras la adquisición de fincas colindantes con recursos propios, y bajo la gestión de las juntas directivas lideradas por el Coronel José Portugal, el nuevo edificio fue inaugurado el 25 de octubre de 1956 con la presencia del presidente Manuel Prado Ugarteche. Cabe destacar que esta obra fue financiada íntegramente por los socios, sin subvención estatal.
Legado y Actualidad
La ADOFAIP también impulsó la difusión del pensamiento militar a través de su revista institucional, creada en 1955. En el ámbito patrimonial, el 11 de noviembre de 1985, bajo la presidencia del Capitán de Navío Jaime Saavedra Pinón, la asociación adquirió su actual residencia de primera calidad en el distrito de Jesús María (Av. San Felipe 379), un espacio de 1,000 $m^2$ que simboliza la solidez y el espíritu de cuerpo de sus integrantes.